
Preparativos de guerra
Consciente de la inminencia del conflicto, la nación de Tempest intensifica sus preparativos defensivos, reforzando sus infraestructuras militares y perfeccionando la coordinación entre sus distintas facciones. Rimuru supervisa personalmente estos preparativos, asegurándose de que cada detalle se tenga en cuenta frente a un adversario tan temible como el Imperio de Nasca. Este período de intensa movilización revela la madurez estratégica adquirida por la nación desde su fundación. Este episodio instala una tensión palpable ante la cercanía del conflicto anunciado.