
La carga de Ifrit
La carga que dejó Shizu toma un giro peligroso cuando el espíritu demoníaco Ifrit, al que ella mantuvo a raya toda su vida, amenaza con escapar y sembrar el caos. Rimuru, consciente de lo que está en juego, decide enfrentar directamente a esta temible entidad para neutralizar la amenaza de una vez por todas. El combate que sigue pone a dura prueba las capacidades de Rimuru, obligándolo a recurrir a recursos que aún no había explorado. Esta confrontación marca un punto de inflexión en el dominio de sus poderes y en su relación con el legado de Shizu.