
Un millón de soldados
Tempest debe ahora enfrentar la magnitud verdaderamente colosal del ejército imperial, un millón de soldados fuertes que arrasa sus tierras con un poder de fuego sin precedentes. Rimuru y sus generales miden la envergadura del desafío que les espera, conscientes de que la propia supervivencia de su nación está en juego ante semejante demostración de fuerza. Las primeras líneas de defensa se organizan con urgencia, y cada comandante de Tempest se prepara para dar lo mejor de sí mismo. Este episodio de apertura de la tercera temporada instala la épica magnitud del conflicto por venir.